Nunca te has planteado que nuestro
movimiento gire en contra de la física
y que tu paralela se cruce con la mía
Que cualquier ecuación pensada
ruede contra la trigonometría
Que cualquier estadística se escape
a nuestra informe forma
Si me ves caer por el acantilado
rompiéndome los huesos y la carne,
no dejes de pensar en eso que
escribes cada noche,
que se tiñe de ti,
único misterio
Será tu pensamiento el que me salve
L.
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